Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. +56944762482

Blog de Chef Potro

Historias, recetas y técnicas culinarias...

Sábado, 11 Octubre 2014 11:50

Plateada con Quínoa parte 1

Escrito por

Como muchos saben, me encanta la cocina chilena, me define e inspira, así que hoy me parece pertinente compartir un lujito que me di el otro día, cociné un plato muy inspirado en nuestra cocina y productos, pero con una vuelta Gourmet para que la usen cuando quieran lucirse con un plato súper elegante pero sin caer en pretensiones innecesarias.

Preparáremos una Plateada cocida en vino blanco acompañada de quínoa, setas y tomates salteados todo esto junto a un rico pebre. Así que para no cansarlos con mucha lectura lo dividiré en dos partes.

Primero vamos con lo más demoroso, la carne, la plateada es un corte de carne de vacuno muy especial, posee una grasa característica y gran cantidad de tejidos colagenosos que dan especial jugosidad y sabor a esta carne, además tiene una fibra larga y gruesa que la hace ideal para largas cocciones, ya que es un músculo que se encuentra en el cuarto delantero justo debajo de la malaya, está más o menos al centro del animal y tiene movimiento continuo, lo que la hace un poco dura.

Para preparar esta plateada a la cacerola, cortaremos cebolla, zanahoria y un poco de apio, comúnmente llamado mire poix, luego pondremos una sartén donde sellaremos la carne, no se preocupen no la limpien previamente, la verdad es que la grasa de la plateada aportará sabor, es fundamental para que quede jugosa. Entonces la doramos bien por todos lados y reservamos.

En una olla, o en el mismo sartén sudaremos los vegetales hasta que estén blandos y la cebolla transparente, incluso, si quieren pueden dorarlos un poco. Esto aportará más sabor y un tono dulce. Luego agregamos la carne de vuelta y cubriremos con vino blanco. Agreguen además una hoja de laurel y un poco de orégano, sal y pimienta. Se preguntarán cuánta sal deben agregar, les cuento que es fácil, calculen que la sal debe despolvorearse para cubrir toda la carne. Para qué sea más fácil de medir pongan la sal antes del líquido.

Luego que tenemos todo esto en la olla la dejaremos cocinar a fuego suave por unas tres horas o cuatro... o cinco. La cosa es que mientras más tiempo es mejor. El único dato es que nunca debe hervir fuerte debemos controlar la temperatura para que se cocine suavemente, si lo hacemos así la carne quedará seca.

Otra opción válida es la olla a presión, en ese caso deberán cocinarla por una hora y media a dos horas. El problema es que corren el riesgo de mayor pérdida de volumen y que la carne tienda a quedar seca. Pero ahorramos un montón de tiempo, si estamos apurados puede ser bueno.

La carne debe quedar tan blandita que sólo baste con el tenedor o una cuchara para cortarla. La porcionaremos en cortes delgados y diagonales en contra de su fibra, esto nos facilitará su consumo y dará una sensación de ternura. Si cortamos de este modo una carne siempre parecerá más blanda.

Dejaremos reposar y calentaremos la carne ya cortada en su mismo jugo, de esa manera absorberá más humedad y no se resecará en la regeneración.

Mientras la carne reposa en su jugo cocinaremos las guarniciones en el próximo post y tendremos el plato terminado.

 

Más en esta categoría: Mi sánguche preferido. »

1 comentario

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.

Top 10